domingo, 24 de septiembre de 2017

Rosa

A ti, por cre(c)erme.

No sé por dónde empezar,
ni qué decirte a estas alturas,
después de tanto tiempo
dándome la savia,
que me hizo ser
lo que escribo.

Hoy me gustaría arroparte,
sin dejar puertas que entren en tu tez,
y no precisamente para salvarte del frío,
si no para que el de la soga
no tenga posibilidad
de arrastrarte de un pie.
Me acaricias con el rayo final del domingo,
mojas,mejilla,
y me deseas,
que sea feliz,
y permanezca contigo.
Y si escuchas el relámpago
en mitad de la noche,
no optas por otra cosa
que no sea huir
de lo que me levante tormenta.
Ahora me seguirás preguntando
por qué sonrío cuando dices,
que no eras capaz de soltarme que me quieres.

Absorbes tus lágrimas,
por escuchar mis aullidos;
a veces a la luna;
a veces por no poder afrontar la noche,
aún no queriendo darte explicaciones del llanto,
sigues vigilándome detrás del visillo.
Te mantienes de pie,
cuando todos hemos caído,
y te brillan los ojos más veces si ves mi pasado,
que si recuerdas el tuyo.
Y dices que te enorgullece,
ver cómo he crecido,
aunque no te alegre mucho,
saber en lo que me he convertido.
Ahora me seguirás preguntando,
por qué sonrío cuando dices,
que no eres capaz de ser fuerte.

Tiras del carro del pasado,
teniendo sobre los hombros
el peso del futuro,
y levantas esta barca
que sin este presente tuyo,
hacía tiempo que hubiese hundido.
Y me dices que no aguantas,
que es el fin,
que no puedes seguir luchando.
Ahora me seguirás preguntando,
por qué sonrío,
cuando me juras estarte ahogando.
            [acaso no viese que lo sigue intentando ...

Consigues hacerme creer
que merezco la pena,
cuando esta me traga por dentro
y solo tengo ganas de erupcionar.
Soportas mis ataques de lava,
mis tempestades rojas,
mi Marte en todo ser;
y aún así vienes abrazarme,
a decirme:
-Tranquila; todo irá bien.
Vuelve a sentirte pequeña,
vuelve a gritarme que tienes miedo,
te diré que me estás mintiendo,
que una no puede dejar de volar,
cuando el cielo,
es su hábitat natural.

'No me llores más porque la curva más bonita de una mujer está en su sonrisa.'


domingo, 17 de septiembre de 2017

Retorno al pliego





Y no sé cómo pero acabo
volviendo al papel siempre
después de una derrota.
Escribo rota,
desde la herida,
seré bala perdida
que quiso ser cañón,
y se disparó tan fuerte,
que no le llegó el corazón.
                       [ah pero qué acaso con el  contabas...
No intento hacerte reír,
no a ti.

Llámame egoísta.
Pero no soy capaz de escribirte
desde la cicatriz de mis perlas.
Si me saliese desde ahí,
igual escucharía tu grito de guerra,
pero no estamos para fiestas.
Estoy vencida,
y partida,
y vuelvo a ti,
ser inerte.
Me ofrendo a ti.

Tomas el poder de mis palmas ave sabia,
y vomitas tu sangre a mi costa;
dependiendo de lo que apriete,
a veces Nilos de matanza,
a veces no soy capaz de mojar.
Quién le rogó a mi alma salvaje
que se juntase con ella,
y se parase a ser feliz;
a mí;
que sólo escribo desde el daño
quizás así justifique de algún modo
que pasen los años,
y acabe volviendo,
a ti.

Adúltero fuego fatuo
(qu)hiéreme un poco más,
aunque esta gata
necesite la luz de tu luna,
sólo huye de los tejados
más sombríos
cuando encuentra,
la
oscuridad.

domingo, 30 de julio de 2017

Pétalos





Podría pedirte muchas cosas.
Que te quedes;por ejemplo,
conmigo hasta que salgan las amapolas.
Sabiendo que eso exige
que te fundas en la cacerola estival.
Que me haga la loca,
y acabe dándome un chapuzón
en el pasado,
para recuperar la razón,
del quebradero de cabeza
que me levantas cada noche.
Te dedicaría los insomnios
y contar luces;
contando con cada una
las veces que me han roto,
para recordarme que no estoy tan entera,
como para enfrentarme a otro vals.

Tendrías que cambiar mis hojas,
tostadas,quemadas e idílicas
y saberme  desnuda,
aunque me avergüence contarte la buena,
y tropiece con lluvias y rayos
que puedan partirnos.
Llegaría el frío,
te presentaría el nido,
y tendrías que arroparme;
porque un corazón de hielo
solo se funde con algo de amor.

Amanecería primavera.
Te diría que no sé cómo,
pero ha llegado el momento
de ver las amapolas.
Y ojalá no estés expectante
de verlas conmigo.
De ser así,yo me iría.
Porque si no fuiste capaz de ver
como una rosa fue creciendo contigo;
no quiero saber de quién
vas a enamorarte en primavera.

domingo, 16 de julio de 2017

Tiempo

Necesito suspirar para relajar
un pecho dañado por flechas.
Me es imposible hallar la calma
en medio de la tempestad que
sumerge a mis pestañas esta noche.
Me busco entre lo que escribí
un día mientras esperaba
a que alguien me arreglara.
Pensaba entonces
que estaba rota;
y por inercia mentía.
Ahora me miro
y es cuando asumo
que estoy a trozos,
partida.

No tengo fuerzas para apostar más alto.
Ni fuerzas;
ni ganas.
Contradictoriamente,me perdura
el tener valor de no rendirme.
Me queda el orgullo y ese hilo de esperanza,
que me echa el aliento en la nuca,
a punto de tira,a punto de huída,
                             [caliente; pecante; incitante.
Me dice que lo siga intentando.
Y no sé cómo salir a flote,
si cada paso que doy me traga más la tierra.
Igual el mundo me está indicando
que tengo que desaparecer
y yo sigo haciéndome
la tonta aquí abajo.

De nuevo, en bucle, se repite.
Me ha clavado la flecha en el blanco,
de lo que reservaba por debilidad.
Ahora que cupido ha acertado
ya puedo ponerme a llorar.
La cabeza mira el suelo,
y al corazón también
lo va absorbiendo.
Antes de dañarme
le supliqué por ti.
Y en ellas me hallo
aunque ni yo me crea,
aunque ni tú me quieras,
aunque ni yo deba,
aunque ni tú merezcas.
Le supliqué por ti.
Dile que vuelva;
no soy tan fuerte: te echo de menos.



domingo, 9 de julio de 2017

Contra mí





Luchas de titanes,
por dentro,
que te llegan
en un momento,
en el que ya no puedes optar por llorar.
¿Qué se hace con lo que no cura el tiempo?
Dime quién le garantizó a mi alma
que me curaría un factor
los agujeros negros,
que me debe unas cuentas,
que daño por confiar me ha causado,
quizás me ha dolido más fiarme
que soportar el peso de lo que me ha pasado.

¿Qué se hace con lo que no se lleva el viento?
Cómo le digo a mi cabeza que si no veo,
no está por mucho que le sienta a mi lado,
y cuando le recuerde me eche a llorar.
Que resistir me vale aunque todavía duela.
Que hay heridas que se abren,
y no existen quirófanos licenciados en pérdidas.
Si él se ha ido, quién me salva a mí de mí.
Cómo van a convencerme de quedarme,
si tengo en una noche
lo que estimo,
y sé que si me planto la hoz,
me puedo colocar contigo.
Decidme como le rezo a una sola estrella,
lo que corazón abarca una galaxia.

Quién me enseñó a ser fuerte,
que me lo han enseñado mal.
A mí me escuece tragar saliva
cuando las cosas se ponen mal,
me hundo en mis gotas,
símbolos de que estoy rota,
y tú no me puedes venir a abrazar.
Lo único que necesito es achuchar
tus barbas,
tirar para que salgas,
tenerte a mi lado,
y que me cuentes;
como se gana a tu propio titán.

domingo, 25 de junio de 2017

El escenario de la vida





Vivimos en un circo.
Actuamos por un par de peniques
que necesitamos si queremos gasolina
para subir la próxima recta
que nos lleve a la estación de nueva partida.
Pasas buscando ideales,
esforzándote por llegar a algo
que no esté al alcance del de al lado,
con un ojo en el futuro
y frente apuntando al pasado;
para acordarte de lo que ha dolido
y de aquello que has abandonado.

Vas por las manos de diferentes directores;
dependiendo de la edad, el momento y tus valores.
Palos guías que te dieron luz sustituidos por parásitos que absorben tu jugo,
y te contentas porque 4 de ellos te aplauden
y te alumbran los focos de la sandez.
Y si en verdad en vez de acróbata sea yo un payaso,
en lugar de por la cuerda floja me hunda boca abajo,
si la sonrisas que me dedican
no son en realidad  alegría,
si no tonos de burla.

Dime que piensas,
que soy insulsa
o lo parezco.
Déjame pensarme como yo me quise,
déjame quererme como yo me pienso;
y cuando asimile que en ambos casos me equivoco,
pasaré por elefante y subiré a lo alto,
para tirarme sin miedo ya a tropezar.
Esta sociedad se comió mis ganas de llorar,
disipó mis ansias de ganar,
me juzgó por perdonar, por fallar, olvidar.
Me he lanzado como quien imagina piscina,
y me he comido el suelo de la realidad.
La vida es un maldito océano del que te tienes que salvar,
y a todos nos escuece bucear con sal.

domingo, 18 de junio de 2017

Náuseas por mariposas



Tengo arcadas
del licor del amor,
y ando poco cuerda,
desde el trío
que hice con tripas, cabeza y corazón,
para buscarle motivo a la sinrazón
que me hace volver a embriagarme de ti.
Me acomodo en el sillón,
y le doy un sorbo a nuestros recuerdos,
me baja amargo y casi no halla espacio por el que descender.
O tengo demasiado encima,
o no sé cómo volver a poner todo en pie.
Bebo mientras escribo;
escribo;
y quién sabe si versos o besos,
ambos me cuestan si de ti se trata,
y es que si es difícil hablar de amor,
imagínate entonces hablar de ti.
Me duele la cabeza,
y te culpo,
por ser droga vuelvo a tragarte,
por ser alucinógena me imagino que estás aquí.

Empiezo entonces a culparme,
por no haberte retenido
cuando me preguntaste
que pensaría cuando te hubieras ido.
Me tamborea el pecho
porque ahora que no estás
es cuando pienso
que te rogaría que no te fueras jamás.
Estoy a punto de echarlo todo,
pero tengo la garganta cerrada,
me cosquillea la barriga esta morriña,
y me arde el trago en el que me dices adiós.
Bebo otro,
te bebo a ti,
aclárame:
¿Quién desata el nudo de garganta
para dejar salir a las mariposas que te aletean las tripas?

Acabo terminándome la botella,
dentro opto por meter lo que te escribo,
por si acaso te llega
lo que siempre quise decirte,
o igual simplemente quiero meterla
para que la gente no la vea tan vacía;
y no sé si acabo hablando de nuestra historia,
o de mí sin tu elixir que me daba vida.
Y es que a estas alturas,
no sé que duele más,
si un te quiero a destiempo
o te echo de menos
por no haber actuado a tiempo.